domingo, 29 de abril de 2012

Reflexión del Libro "Del Bisonte a la realidad virtual"


"La realidad virtual nos va a permitir entrar y navegar dentro de la imagen. Antes, la imagen servía para transformar el mundo; ahora la imagen virtual es el mundo." Quéau, Philippe

La imagen ha jugado un valor incalculable para la humanidad a través del tiempo. 

Nuestros ancestros tuvieron un apetito visual que los llevó a experimentar con las imágenes a lo largo de los años.  Esta avidez se desarrolla en un grado más elevado de formalización cognitiva, que Román Gubern llamó: "pulsión icónica".

La pulsión icónica es la responsable de que veamos formas figurativas en cosas aleatorias, como por ejemplo en las nubes, puntos luminosos en las constelaciones o manchas en las paredes. 

Nuestra mente trata de dar un orden al desorden, coherencia a la incoherencia.

Fueron nuestros antepasados quienes saciaron esa inclinación visual, elaborando las primeras pinturas rupestres en rocas y paredes de cuevas.

Las imágenes pueden clasificarse en dos tipos:  representaciones de objetos físicos o  representaciones figurativas a través de medios simbólicos.

Para comprender las imágenes figurativas (como la de un búho en una noche solitaria, que podría representar inteligencia y soledad), es necesario conocer el contexto cultural de dicha imagen.  La razón es que si se desconoce este contexto, la imagen pierde completamente su significado.
La mejor definición de este tipo de imágenes lo expresa Paul Valery:  “una imagen es, a veces, mucho más que la cosa de la cual ella es imagen”.

Las pinturas y fotografías surgieron con el avance de la tecnología.
Pero no fue si no hasta la primera mitad del siglo XX, que las imágenes en movimiento vinieron con el cine y con ellas surgió un cambio en la sociedad de la época.  Las películas rápidamente se convirtieron en generadores de valores, modas y comportamientos de la sociedad.
Después vino la televisión, y también hizo su aportación aunque en mayor escala que el cine.

Hoy en día, vivimos en una sobresaturación de imágenes que hacen ignorar muchas veces su existencia.
En la época de Lautrec, se calculaba que un peatón concedía veinte segundos para mirar un cartel y en 1960 su atención no superaba los dos segundos.
El exceso de imágenes las hace invisibles, la sobre información se transforma en desinformación.

Con el arribo de las computadoras, comenzaron las imágenes digitalizadas. Los números 1 y 0 se transformaron en pixeles, que a su vez se convirtieron en imágenes de todo tipo en nuestras pantallas.
Y así la realidad virtual comienza a nacer. La imagen digital interactiva más adictiva y más criticada nace: los videojuegos.

La denominada “realidad virtual” es una gran paradoja, ya que, algo no puede ser real y virtual al mismo tiempo.
Hoy en día, hay gente que pasa más tiempo en la realidad virtual, ciber espacio, que con sus seres queridos.  Por ejemplo, en Estados Unidos se está viendo una tendencia en niños que prefieren relacionarse con otras personas virtualmente.  Es decir, evitan el contacto con el exterior y se comunican a través del facebook y de otras redes sociales.

La confusión entre la vida real y la ficción se está acortando cada día más.
Algunos asesinos han argumentado que cuando estaban matando gente inocente, pensaban que se trataba de un video juego y que no eran conscientes de la realidad.

La pregunta es, cuando la realidad virtual sea tan perfecta, ¿cómo se podría llegar a saber qué es lo real y que es lo “virtual”?.

Como expresa Román Gubern:  “El Ciberespacio no es más que un sueño para personajes despiertos, pero que prefieren la estimulación de ese sueño a su realidad”.


¿Podremos llegar a una realidad virtual tan perfecta? ¿Se acabará la interacción entre las personas de modo físico? ¿Hasta donde nos llevará la tecnología? ¿Llegará el día donde la realidad virtual sea nuestro mundo? Solo el tiempo lo dirá.

sábado, 21 de abril de 2012

La entropía de la información


"La información es a la naturaleza, historia y significado de los datos, lo que la playa a la arena." New York Times


Como seres humanos necesitamos información para tener conocimientos.


La información ha existido incluso antes de las computadoras. Desde tiempos antiguos nuestros ancestros usaron sus expresiones faciales, gestos, señas y sonidos para enseñar, comunicarse, advertir y educar a su familia.


Después, gracias al genio de Gutenberg, se popularizaron los primeros sistemas de información a distancia a gran escala: los libros.


En nuestros días, tenemos un inmenso contenido de información en nuestras organizaciones: ventas, contratos, perfiles, clientes, procedimientos, inventarios, correos electrónicos, reportes, etc. Sin embargo, el crecimiento exponencial de la información sin un orden nos enfrentará a un problema: la entropía.


La entropía es una palabra que nació en el campo de la termodinámica, que es un rama de la física, que se dedica al estudio de las relaciones entre el calor y el resto de las formas de energía.


La primera ley de la termodinámica nos dice que la energía del universo es constante, mientras que la segunda ley indica que la entropía del universo siempre se incrementa.


En 1965, Rudolf Clausius buscaba una palabra que pudiera definir la cantidad de energía que no se podía convertir en trabajo mecánico. Fue así que acuño la palabra entropía, para referirse a este tipo de energía "que no era útil".


Basado en este contexto, Claude Shannon uso la palabra entropía para referirse al desorden de la información.


Shannon lo ejemplifico en el inglés escrito. Un texto, decía, carecerá de sentido si no estaba estructurado apropiadamente, ya que el 50% del valor del mensaje está en la estructura de la oración. 


El orden, las estructuras y los controles dan sentido a la información, es decir disminuyen su entropía, mientras que un cambio aleatorio de las mismas la aumenta.


La información, como cualquier sistema, tiende a generar entropía (Segunda ley de la termodinámica). 


Como ejemplo, una empresa de Tiempo Compartido genera información a partir de sus ventas, inventarios, perfiles de clientes, pagos, facturas, proveedores, etc. Después de 25 años de existencia, la información ha crecido exponencialmente y tiende a la desorganización (perdida de datos, lenta localización de los mismos, incongruencia de la información a través de los años, alto costo en la gestión de almacenamiento de archivos).


Es por eso, que las empresas tratan de gestionar sus datos con los Sistemas de Información que la ayuden a organizarla.


Sin lugar a dudas, los sistemas de información computarizados son una gran herramienta para disminuir la entropía, sin embargo, una captura errónea de la misma, una mala jerarquización de los datos, una mala administración de la base de datos,  hará incrementarla nuevamente.


Las empresas que logren disminuir la entropía en su información, serán las que podrán competir a nivel mundial y las que logren una mayor velocidad de reacción ante los cambios del mercado.

martes, 17 de abril de 2012

¡Bienvenido a mi Blog!

Espero que este pequeño lugar del ciber-espacio te sea realmente útil.


Trataré de actualizarlo con información relevante del mundo tecnológico y de cualquier otra índole.


¡Nuevamente Bienvenido!

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Soy un apasionado de la Tecnología, estudiante del Master en Tecnologías de la Información y Administración y gran admirador del Sistema Operativo Linux.