"La realidad virtual nos va a permitir entrar y navegar dentro de la imagen. Antes, la imagen servía para transformar el mundo; ahora la imagen virtual es el mundo." Quéau, Philippe
La imagen ha jugado un
valor incalculable para la humanidad a través del tiempo.
Nuestros ancestros tuvieron un apetito visual que los llevó a experimentar con las imágenes a lo largo de los años. Esta avidez se desarrolla en un grado más elevado de formalización cognitiva, que Román Gubern llamó: "pulsión icónica".
Nuestros ancestros tuvieron un apetito visual que los llevó a experimentar con las imágenes a lo largo de los años. Esta avidez se desarrolla en un grado más elevado de formalización cognitiva, que Román Gubern llamó: "pulsión icónica".
La pulsión icónica es la
responsable de que veamos formas figurativas en cosas aleatorias, como por ejemplo en las
nubes, puntos luminosos en las constelaciones o manchas en las paredes.
Nuestra mente trata de dar un orden al desorden, coherencia a la incoherencia.
Nuestra mente trata de dar un orden al desorden, coherencia a la incoherencia.
Fueron nuestros antepasados quienes saciaron esa inclinación visual, elaborando las primeras pinturas rupestres en rocas y paredes de cuevas.
Las imágenes pueden
clasificarse en dos tipos: representaciones de objetos físicos o representaciones
figurativas a través de medios simbólicos.
Para comprender las imágenes figurativas (como la de un búho en una noche solitaria, que podría representar inteligencia y soledad), es necesario conocer el
contexto cultural de dicha imagen. La razón es que si se desconoce este contexto, la imagen
pierde completamente su significado.
La mejor definición
de este tipo de imágenes lo expresa Paul Valery: “una imagen es, a veces, mucho
más que la cosa de la cual ella es imagen”.
Las pinturas y fotografías surgieron con el avance de la tecnología.
Pero no fue si no hasta la primera mitad del siglo XX, que las imágenes en movimiento vinieron con el cine y con ellas surgió un cambio en la sociedad de la época. Las películas rápidamente se convirtieron en generadores de valores, modas y comportamientos de la sociedad.
Las pinturas y fotografías surgieron con el avance de la tecnología.
Pero no fue si no hasta la primera mitad del siglo XX, que las imágenes en movimiento vinieron con el cine y con ellas surgió un cambio en la sociedad de la época. Las películas rápidamente se convirtieron en generadores de valores, modas y comportamientos de la sociedad.
Después vino la televisión,
y también hizo su aportación aunque en mayor escala que el cine.
Hoy en día, vivimos en una
sobresaturación de imágenes que hacen ignorar muchas veces su existencia.
En la época de Lautrec, se
calculaba que un peatón concedía veinte segundos para mirar un cartel y en 1960
su atención no superaba los dos segundos.
El exceso de imágenes las
hace invisibles, la sobre información se transforma en desinformación.
Con el arribo de las computadoras, comenzaron las imágenes digitalizadas. Los números 1 y 0 se transformaron
en pixeles, que a su vez se convirtieron en imágenes de todo tipo en nuestras pantallas.
Y así la realidad virtual
comienza a nacer. La imagen digital interactiva más adictiva y más criticada nace: los videojuegos.
La denominada “realidad virtual” es una gran paradoja, ya que, algo no puede ser real y virtual al mismo tiempo.
Hoy en día, hay gente que
pasa más tiempo en la realidad virtual, ciber espacio, que con sus seres
queridos. Por ejemplo, en Estados Unidos se está viendo una tendencia en niños que prefieren relacionarse con otras personas virtualmente. Es decir, evitan el contacto con el exterior y se comunican a través del facebook y de otras redes sociales.
La confusión entre la vida real y la ficción se está acortando cada día más.
Algunos asesinos han argumentado
que cuando estaban matando gente inocente, pensaban que se trataba de un video
juego y que no eran conscientes de la realidad.
La pregunta es, cuando la realidad virtual
sea tan perfecta, ¿cómo se podría llegar a saber qué es lo real y que es lo “virtual”?.
Como expresa Román Gubern: “El Ciberespacio no es más
que un sueño para personajes despiertos, pero que prefieren la estimulación de
ese sueño a su realidad”.
¿Podremos llegar a una realidad virtual tan perfecta? ¿Se acabará la interacción entre las personas de modo físico? ¿Hasta donde nos llevará la tecnología? ¿Llegará el día donde la realidad virtual sea nuestro mundo? Solo el tiempo lo dirá.
